¨El Planeta tierra es un ser vivo, aprende amarlo¨
Pachamama, fuente de vida. Día de la Madre Tierra
La espiritualidad de los Pueblos Andinos se manifestará nuevamente en un grito de agradecimiento a la Madre Tierra, recreadora y dadora de vida.
En el interior de la percepción andina de la realidad, se distinguen ciertas dimensiones, la Pachamama es la dimensión de la Divinidad Restauradora y Recreadora de la comunidad humana.
Los indígenas andinos, en lo profundo de su espiritualidad, practican la experiencia retribuida por medio de la ritualidad, donde las ofrendas son expresiones simbólicas de contenido real y representan la intención y gratitud de la comunidad. Este es el sentido que tiene la ofrenda de la Pachamama. El término Pacha, como vocablo de los idiomas de los pueblos andinos, como el qhishwa (quechua) y el aymara, denota la totalidad del tiempo y el espacio universal; expresa y significa la totalidad de la existencia de la vida. Y el término Mama, denota y significa el sentido de ser Madre. En este sentido, se debe comprender la expresión Pachamama como referente a la Madre de toda la existencia vital y universal, expresándose por medio de la Tierra. Es así como la tierra se convierte en el lugar por excelencia del ser, estar y de su acto de dar vida a la Pachamama.
Ya Garcilazo de la Vega en "Los comentarios reales de los Incas" atribuía a Pachacamac, el eterno, el creador del cielo y la tierra, el culto que en el viejo Tucumanao se rendía a Pachamama en las apachetas, esos montículos de piedras y otras ofrendas que dejaban los viajeros en honor a la divinidad. Garcilazo comentaba: "Los pueblos andinos, agrícolas especialmente, por necesidad de vida, debieron tener siempre un culto especial por la tierra proficua, por la montaña siempre misteriosa y maternal, que vertía sus torrentes en los valles y atesoraba sus reservas de agua, de oro, de plata y cobre".
Así, el incansable indígena de los Andes ofrendaba a la madre tierra con su acullico (bocado de hojas de coca), con alcohol, con tabaco, con alimentos para la buenaventura de la travesía a través de la montaña. La Pachamama, era así entendida como la Madre de los Cerros, misterio creador de la fuerza que anima la vida andina, que auspicia el viaje, que ayuda a vivir y a morir, a amar y a olvidar.
"Pachamama, santa tierra Kusiya, kusiya! Vicuña cuay, Amá mi naicho, Kusiya, kuisya!". Antiguo verso quechua-castellano, que se traduce literalmente: "Pachamama, santa tierra ¡Haz que nos vaya bien! Danos vicuñas y no nos las mezquines. Danos fortuna y no nos hagas enfermar. ¡Haz que nos vaya bien!".